¿Que mejor forma para refrescarte que un buen helado? ¿Ninguna verdad?
¿Y si el helado es de cheesecake con arándanos?
Un helado cremoso, delicioso y muy frutado que podrás preparar de forma sencilla
Ingredientes:
225g de queso crema
250g de leche entera
125g de nata
230g de azúcar
1 cucharadita de extracto de vainilla
Una pizca de sal
290g de arándanos
3 cucharadas de azúcar
2 cucharaditas de maicena
125g de agua
½ cucharadita de zumo de limón

Ponemos a congelar el tazón de nuestra máquina de helados 1 día antes de la preparación del helado.
Preparamos el puré de arándanos poniendo estos en un cazo junto a 3 cucharadas de azúcar, la maicena, el agua y el zumo de limón a fuego medio. Removemos constantemente con unas varillas y llevamos a ebullición. Bajamos el fuego y dejamos cocinar unos 4-5 minutos más removiendo de vez en cuando. Pasamos a un recipiente y dejamos enfriar.
Preparamos el helado combinando el queso crema junto con la leche entera, la nata, el azúcar, la vainilla y una pizca de sal, batimos hasta integrar todos los ingredientes.
Ponemos en el tazón de la máquina de helados y siguiendo sus instrucciones, batimos hasta conseguir la consistencia de un helado.
Colocamos la mitad del helado en el recipiente que hayamos elegido para su presentación apto para el congelador y por encima extendemos la mitad del puré de arándanos movemos con un palito para que se entremezclen las capas y repetimos con el resto de helado y puré.
Decoramos con unos arándanos por encima y unas migas de galleta lotus.
Congelamos al menos un par de horas antes de consumirlo
