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Los buñuelos de viento son una delicia tradicional en muchas culturas, especialmente populares durante festividades y celebraciones. Ligeros, aireados y con un sutil toque dulce, estos pequeños bocados fritos son perfectos para cualquier ocasión.
Aquí te presentamos una receta paso a paso para hacer buñuelos de viento caseros, asegurándote de obtener esa textura perfecta que los hace completamente irresistibles.
Ingredientes
- 250 ml de agua
- 50 g de mantequilla sin sal
- Una pizca de sal
- 1 cucharadita de azúcar
- 150 g de harina de trigo todo uso
- 3-4 huevos grandes
- Aceite de oliva suave o aceite vegetal para freír
- Azúcar glas y/o canela molida para espolvorear
Preparación
Paso 1: Preparar la masa
- Hervir agua con mantequilla: En una cacerola mediana, lleva el agua a ebullición junto con la mantequilla, la sal y el azúcar. Remueve hasta que la mantequilla se haya derretido completamente.
- Incorporar la harina: Reduce el fuego a medio-bajo y añade toda la harina de golpe, removiendo vigorosamente con una cuchara de madera hasta que se forme una bola de masa que se despega de las paredes de la cacerola.
- Enfriar la masa: Retira la cacerola del fuego y deja que la masa se enfríe durante unos minutos para evitar que los huevos se cocinen al añadirlos.
Paso 2: Añadir los Huevos
- Incorporar los huevos uno a uno: Añade los huevos uno a uno, batiendo bien después de cada adición hasta que la masa esté suave y brillante. Es posible que no necesites usar todos los huevos; la masa debe quedar espesa pero lo suficientemente blanda para caer de la cuchara.
Paso 3: Freír los Buñuelos
- Calentar el aceite: En una sartén profunda o freidora, calienta abundante aceite a 180°C. Para saber si el aceite está listo, puedes introducir un trocito de pan; si burbujea y se dora en unos 60 segundos, el aceite está a la temperatura correcta.
- Formar y freír los buñuelos: Con la ayuda de dos cucharas, forma pequeñas bolas de masa y suéltalas con cuidado en el aceite caliente. No sobrecargues la sartén para evitar que los buñuelos se peguen entre sí. Fríelos hasta que estén dorados y bien inflados, dándoles la vuelta para que se doren uniformemente.
- Escurrir: Una vez fritos, sácalos del aceite y déjalos escurrir sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
Paso 4: Servir
- Espolvorear con azúcar y canela: Una vez que los buñuelos estén fritos y escurridos, pásalos por azúcar glas, canela molida, o una mezcla de ambos, según tu preferencia.
Consejos para buñuelos perfectos
- Temperatura del aceite: Mantén el aceite a una temperatura constante para asegurar que los buñuelos se cocinen uniformemente sin absorber demasiado aceite.
- Tamaño uniforme: Intenta que todos los buñuelos sean del mismo tamaño para que tengan el mismo tiempo de cocción.
- Evitar los grumos: Asegúrate de que la masa esté lisa y sin grumos antes de empezar a freír.
