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El helado de café es una deliciosa y sofisticada opción para los amantes del café. Este postre combina la cremosidad del helado con el sabor intenso del café, creando una experiencia refrescante y energizante al mismo tiempo. Es perfecto para disfrutar en los días cálidos de verano o como un elegante postre después de la cena.
Ingredientes:
- 250 ml de café fuerte, enfriado
- 300 ml de nata para montar (crema de leche)
- 300 ml de leche entera
- 150 g de azúcar
- 5 yemas de huevo
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 pizca de sal
- Granos de café y chocolate rallado (para decorar)
Elaboración:
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Preparar la base del helado:
- En una cacerola mediana, mezcla la nata, la leche y la mitad del azúcar. Calienta a fuego medio hasta que la mezcla esté caliente, pero sin llegar a hervir.
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Mezclar las yemas de huevo:
- En un bol aparte, bate las yemas de huevo con el resto del azúcar hasta que la mezcla esté suave y de color pálido.
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Incorporar la mezcla de leche:
- Añade lentamente la mezcla caliente de leche y nata a las yemas de huevo, batiendo constantemente para evitar que las yemas se cocinen. Esto se llama templar las yemas.
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Cocinar la mezcla:
- Vuelve a verter la mezcla en la cacerola y cocina a fuego lento, removiendo constantemente, hasta que la mezcla espese ligeramente y cubra el dorso de una cuchara. No dejes que hierva.
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Añadir el café:
- Retira la mezcla del fuego y añade el café enfriado, el extracto de vainilla y la sal. Remueve bien para combinar todos los ingredientes.
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Enfriar la mezcla:
- Deja que la mezcla se enfríe a temperatura ambiente, luego cúbrela con film transparente y refrigérala durante al menos 4 horas o hasta que esté completamente fría.
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Congelar el helado:
- Una vez que la mezcla esté fría, viértela en una máquina de helados y sigue las instrucciones del fabricante hasta que el helado esté cremoso y firme.
- Si no tienes una máquina de helados, puedes verter la mezcla en un recipiente apto para congelador y congelar durante 6 horas, removiendo cada 30 minutos durante las primeras 2 horas para romper los cristales de hielo.
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Servir:
- Sirve el helado en copas o boles y decora con granos de café y chocolate rallado antes de servir.
Este helado de café es un auténtico placer para los sentidos, ofreciendo un sabor rico y cremoso que es difícil de resistir. Es el postre perfecto para los amantes del café que buscan algo refrescante y un poco diferente. Espero que disfrutes de esta receta y que te animes a compartirla con tus amigos y familiares.
