Tarta de queso invertida: la vuelta creativa a un clásico que te conquistará

Pero, ¿y si le damos la vuelta - literalmente - para sorprender con algo nuevo y delicioso?
Hoy te presentamos una versión diferente, impactante y con una textura que enamora: la tarta de queso invertida.

La diferencia principal de esta receta es el orden de montaje: la base se coloca al final y la crema de queso queda como protagonista visual y estructural del postre. Al desmoldarla, obtienes una tarta con superficie lisa, brillante (si decides cubrirla) y un toque crujiente en la parte inferior, como si fuera una capa sorpresa.


Tiempo de preparación

Preparación: 35 minutos
Refrigeración: 5 horas
Tiempo total: 5–6 horas (según refrigeración)

Raciones

6–8 porciones

Ingredientes (molde de 18 cm)


Para la crema de queso

  • 300 g de queso crema tipo Philadelphia

  • 200 ml de nata para montar (35% MG)

  • 125 g de yogur griego natural

  • 80 g de azúcar

  • 4 hojas de gelatina (o 6 g de gelatina en polvo)

  • 1 cucharadita de esencia de vainilla

  • Ralladura de ½ limón (opcional)


Para la base crujiente

  • 180 g de galletas Digestive o de avena

  • 70 g de mantequilla fundida

Cómo hacer la tarta de queso invertida

1. Prepara la crema de queso

  • Hidrata la gelatina en agua fría durante 10 minutos.

  • En un bol, bate el queso crema con el yogur, el azúcar, la vainilla y la ralladura de limón hasta obtener una mezcla suave y sin grumos.

  • Calienta 3 cucharadas de nata sin que llegue a hervir y disuelve la gelatina escurrida. Añade esta mezcla al bol.

  • Monta el resto de la nata y agrégala a la mezcla anterior con movimientos envolventes.

  • Vierte en el molde (o vasitos) y alisa bien la superficie. Refrigera un mínimo de 4–6 horas, mejor toda la noche.

2. Prepara la base

  • Tritura las galletas hasta conseguir una textura de arena.

  • Mézclalas con la mantequilla fundida y reparte la mezcla sobre la crema ya cuajada. Presiona ligeramente.

  • Vuelve a refrigerar 1 hora más para que la base se asiente.

3. Desmolda con cuidado

  • Pasa un cuchillo fino por los bordes y desmolda sobre el plato de presentación. ¡La base quedará arriba!

4. Decora al gusto

  • Puedes dejarla tal cual para una presentación elegante y minimalista, o añadir fruta fresca, coulis o sprinkles para un toque más divertido.

  • La superficie lisa de esta tarta se presta perfectamente a decoraciones limpias y modernas.


Trucos reposteros

  • Usa un molde de silicona o desmontable para facilitar el desmolde.

  • Si la quieres más intensa, sustituye parte del yogur por más queso crema.

  • Puedes añadir trocitos de fruta dentro de la mezcla para un extra de frescura.

  • Para una versión con horneado, utiliza la misma mezcla con 2 huevos y hornea a 160 ºC durante 40 minutos. Luego enfría y sigue el montaje invertido.


La tarta de queso invertida es ese tipo de receta que, una vez la pruebas, te hace preguntarte: ¿cómo lo hice antes?
Y lo mejor es que queda bien tanto para una comida informal como para una mesa de celebración elegante.

¡Porque la repostería también es cuestión de darle la vuelta a lo tradicional!

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